Un terremoto de magnitud 6.2 sacudió este lunes la isla de Mindanao, en Filipinas, generando preocupación entre la población y activando los protocolos de monitoreo de las autoridades locales.
Según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico ocurrió a las 17:18 hora local (09:18 GMT), con epicentro ubicado a unos 67 kilómetros al sur de Pundaguitan, en la provincia de Davao Oriental, y a una profundidad de 111 kilómetros.
Por su parte, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) elevó la magnitud preliminar del evento a 6.6 y advirtió sobre la posibilidad de réplicas en las próximas horas y días.
A pesar de la intensidad del sismo, las autoridades indicaron que hasta el momento no se han reportado daños significativos a infraestructuras ni pérdidas humanas. Asimismo, no fue emitida ninguna alerta de tsunami.
Mindanao es la segunda isla más grande del archipiélago filipino y se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a su ubicación dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa región que concentra una gran parte de los terremotos y erupciones volcánicas del mundo.
Las autoridades continúan evaluando la situación y monitoreando posibles réplicas, mientras los organismos de emergencia permanecen en alerta para responder ante cualquier eventualidad.
El sismo vuelve a recordar la vulnerabilidad de Filipinas frente a los fenómenos naturales y la importancia de mantener actualizados los protocolos de prevención y respuesta ante desastres.
