La emergencia humanitaria en Venezuela continúa agravándose tras los dos potentes terremotos que sacudieron el norte del país el pasado 24 de junio. De acuerdo con el balance más reciente ofrecido por el Gobierno, 2,954 personas han fallecido, mientras que 16,592 resultaron heridas y 16,309 perdieron sus viviendas.
Los movimientos telúricos, de magnitudes 7.2 y 7.5, provocaron graves daños en comunidades enteras, obligando a las autoridades a instalar 80 refugios temporales para atender a los miles de damnificados.
Las operaciones de búsqueda y rescate han contado con el apoyo de 3,281 rescatistas internacionales, además de la participación de casi 27,000 voluntarios, quienes trabajan para localizar sobrevivientes y brindar asistencia humanitaria.
Las autoridades también informaron que, desde el desastre, se han registrado 942 réplicas, una situación que mantiene el riesgo para las zonas afectadas y dificulta las labores de recuperación.
Mientras continúan los esfuerzos de rescate y atención a las víctimas, el país enfrenta uno de los desastres naturales más graves de las últimas décadas, con miles de familias afectadas y un largo proceso de reconstrucción por delante.
