Ucrania vivió una de las jornadas más violentas de los últimos meses luego de que Rusia lanzara un masivo ataque aéreo durante la madrugada del martes, utilizando 656 drones y 73 misiles contra distintas ciudades del país.
Según las autoridades ucranianas, los principales objetivos fueron Kiev, Dnipró y Kharkiv. El saldo preliminar es de al menos 18 muertos y más de 100 personas heridas, incluyendo menores de edad y miembros de equipos de rescate.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que las defensas antiaéreas lograron interceptar 40 misiles y 602 drones, aunque múltiples proyectiles impactaron zonas residenciales e infraestructuras civiles.
En Kiev, los bombardeos afectaron al menos ocho distritos de la capital, dejando cuatro muertos y 58 heridos. Uno de los hechos más dramáticos ocurrió en el barrio de Podil, donde un edificio colapsó parcialmente tras un ataque de “doble golpe”, una táctica militar en la que un segundo proyectil impacta el mismo objetivo minutos después del primero.
Mientras tanto, en Dnipró, las autoridades reportaron al menos 12 fallecidos y 35 heridos. Un segundo bombardeo alcanzó el área mientras los rescatistas trabajaban en el lugar, provocando la muerte de uno de los miembros del equipo de emergencia.
En Kharkiv, al menos 14 personas resultaron heridas tras el impacto de 15 drones y dos misiles.
Días antes de la ofensiva, el presidente Volodímir Zelensky había advertido sobre la posibilidad de un nuevo ataque ruso de gran escala, en medio del aumento de las tensiones militares entre ambos países.
El conflicto continúa agravándose mientras la comunidad internacional sigue observando con preocupación el impacto humanitario de la guerra.
