Una mujer murió este miércoles en Minneapolis tras recibir disparos de un agente del ICE durante un operativo migratorio de gran escala. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó el hecho y sostuvo que la víctima intentó atropellar a oficiales, calificando el incidente como un acto de “terrorismo doméstico”.
Según reportes iniciales, la mujer —una ciudadana estadounidense de 37 años— participaba como observadora civil, parte de iniciativas comunitarias que monitorean el comportamiento de agentes federales durante redadas migratorias. El suceso ocurrió cuando la mujer se encontraba al volante de una camioneta que obstruía el paso de vehículos oficiales.
Videos difundidos en redes sociales muestran que un agente se acercó al automóvil con la ventana abierta e intentó abrir la puerta. La camioneta retrocedió levemente y luego avanzó; en ese momento, otro oficial, ubicado frente al vehículo, disparó tres veces contra la conductora. El vehículo avanzó unos metros más antes de chocar con otros autos estacionados.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, rechazó la narrativa oficial y llamó a la ciudadanía a “no creer esta máquina de propaganda”, en referencia a las declaraciones del DHS. El caso ha provocado un intenso debate público sobre el uso de la fuerza en operativos migratorios y la protección de observadores civiles.
Las autoridades indicaron que el incidente se encuentra bajo investigación, mientras crecen las exigencias de transparencia y rendición de cuentas por parte de organizaciones civiles y líderes políticos.
