Angelina Jolie dio un paso profundamente personal y público al mostrar por primera vez las cicatrices de la doble mastectomía preventiva a la que se sometió en 2013, una decisión que marcó su vida y su relación con la salud.
La actriz explicó que este gesto está estrechamente ligado al estreno de su nueva película Couture, donde interpreta a una directora de cine diagnosticada con cáncer de mama. Una historia que conecta directamente con su realidad: Jolie perdió a su madre, abuela y tía a causa de esta enfermedad, y tras descubrir que portaba un gen hereditario de alto riesgo, optó por la cirugía como medida preventiva.
“Comparto estas cicatrices con muchas mujeres que quiero. Quiero unirme a ellas”, expresó en una entrevista para Time Francia, donde habló con naturalidad sobre un cuerpo que también cuenta historias. Aunque siempre fue abierta sobre su operación, nunca antes había mostrado estas huellas físicas.
Más allá de lo personal, Jolie aprovechó el momento para hacer un llamado a la conciencia pública, pidiendo que las pruebas genéticas, el cribado y la información médica sean accesibles para mujeres con antecedentes familiares o factores de riesgo. Defendió que las decisiones de salud deben ser individuales, pero acompañadas de datos claros y apoyo real.
