Estados Unidos ejecutó tres ataques “cinéticos” contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en aguas internacionales del Pacífico Oriental, dejando ocho traficantes abatidos, según informó el Comando Sur.
La operación se basó en inteligencia que confirmó que las lanchas transitaban por rutas conocidas de droga.
Desde septiembre, Washington ha endurecido su ofensiva marítima para frenar el flujo de estupefacientes hacia Norteamérica.
El mensaje es claro: en el mar, la guerra contra el narco se está calentando.
