Un modelo teórico desarrollado por investigadoras de la Universidad de Huddersfield, en el Reino Unido, plantea que los algoritmos utilizados por plataformas digitales como Instagram, TikTok, Facebook y YouTube podrían contribuir a reforzar rasgos narcisistas en personas que ya presentan esas características de personalidad.
La investigación fue elaborada por la Red de Investigación en Ciberpsicología de esa universidad y propone un modelo denominado Amplificación Algorítmica de Rasgos (ATA). De acuerdo con las autoras, los sistemas de recomendación de contenido aprenden de las interacciones de cada usuario y, posteriormente, ofrecen publicaciones similares, creando un proceso de retroalimentación que podría fortalecer determinados patrones de conducta.
El estudio explica que este fenómeno podría reducir la exposición de algunos usuarios a contenidos que cuestionen o amplíen sus puntos de vista, favoreciendo un entorno digital cada vez más alineado con sus preferencias e intereses.
Las investigadoras señalan que el modelo identifica cinco etapas mediante las cuales los algoritmos recopilan información sobre el comportamiento del usuario, ajustan las recomendaciones y generan un ciclo continuo de refuerzo de determinados rasgos psicológicos.
No obstante, las autoras enfatizan que la propuesta corresponde a un modelo teórico y que actualmente se encuentra en proceso de revisión científica, por lo que aún requiere ser validada mediante estudios longitudinales, experimentos y ensayos clínicos antes de establecer conclusiones definitivas.
El trabajo también plantea posibles aplicaciones para la psicología clínica y para el diseño de políticas públicas relacionadas con las plataformas digitales. Entre las propuestas mencionadas figuran el desarrollo de algoritmos que incorporen una mayor diversidad de contenidos y la evaluación del impacto que los sistemas de recomendación pueden tener sobre el bienestar psicológico de los usuarios.
Los investigadores consideran que esta línea de estudio podría contribuir a comprender mejor la relación entre la personalidad, el uso de las redes sociales y el funcionamiento de los algoritmos que organizan el contenido que millones de personas consumen diariamente.
