El reverendo Jesse Louis Jackson, uno de los más influyentes activistas de los derechos civiles en Estados Unidos, falleció a los 84 años, según confirmó un portavoz de la Rainbow PUSH Coalition, organización que fundó hace más de cinco décadas.
Protegido y colaborador cercano de Martin Luther King Jr., Jackson emergió como una de las voces más poderosas del movimiento por la igualdad racial tras el asesinato de King en 1968. Su oratoria apasionada y su visión de una nación multirracial lo convirtieron en una figura transformadora dentro del Partido Demócrata y la política estadounidense.
Nacido en Greenville, Carolina del Sur, durante la era de las leyes de Jim Crow, Jackson superó la discriminación racial para convertirse en un referente nacional e internacional. En la década de 1980 realizó dos históricas campañas por la nominación presidencial demócrata, inspirando a la comunidad afroamericana y ampliando la base electoral del partido.
Su “Coalición Arcoíris” promovió una alianza diversa que incluyó a afroamericanos, latinos, asiático-estadounidenses, nativos americanos y miembros de la comunidad LGBTQ+, sentando bases para un Partido Demócrata más progresista y multicultural.
Analistas sostienen que sus campañas pioneras allanaron el camino para la posterior elección de Barack Obama como primer presidente afroamericano de Estados Unidos.
En los últimos años, Jackson enfrentó complicaciones de salud, incluida una parálisis supranuclear progresiva (PSP). En 2023 anunció su retiro como presidente de la Rainbow PUSH Coalition.
Jesse Jackson deja un legado marcado por la lucha constante por la justicia social y la igualdad, así como una consigna que definió su vida pública: “Mantén viva la esperanza”.
