La República Dominicana despide este día a Ramón Alburquerque Ramírez, exsenador, expresidente del Senado y figura clave del pensamiento político nacional, quien falleció a los 76 años tras enfrentar complicaciones de salud asociadas a un cáncer de hígado.
Nacido el 5 de junio de 1949 en Monte Plata, Alburquerque fue reconocido incluso por sus adversarios como una de las personalidades mejor preparadas y más lúcidas de la política local. Su formación académica incluyó estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la Universidad de Kansas, McGill University y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, abarcando áreas como ingeniería química, computación, planificación económica y administración pública.
Representó a Monte Plata como senador durante tres períodos consecutivos (1994-2006) y presidió el Senado de la República entre 1998 y 2001. También ocupó importantes cargos públicos, entre ellos secretario de Economía, Planificación y Desarrollo, y fue presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), además de participar en la fundación del Partido Revolucionario Moderno.
Su nombre quedó marcado en la memoria colectiva por su estilo frontal y frases que hicieron historia, como el célebre “¡Entren to, coño!”, pronunciado en 1999 durante un enfrentamiento político en la Liga Municipal Dominicana, expresión que se convirtió en símbolo de firmeza frente al poder.
Incluso en años recientes mantuvo una postura crítica frente a distintos gobiernos, incluyendo el del presidente Luis Abinader, reafirmando su coherencia y carácter independiente. En 2023 lanzó su precandidatura presidencial con el eslogan “Entre to”, demostrando que su voz seguía activa hasta el final.
Su fallecimiento fue confirmado por su hija, Mónica Alburquerque Mora, quien destacó su legado como hombre de principios, ideas visionarias y profundo amor por su familia y su patria.
Ramón Alburquerque deja una huella imborrable en la historia política dominicana: la de un intelectual, un legislador firme y un dirigente que nunca negoció sus convicciones.
