SANTO DOMINGO. — República Dominicana podría ganar un nuevo peso dentro del mapa digital del Caribe con la llegada de varios sistemas de cables submarinos anunciados por Google, que conectarán directamente al país con diferentes puntos de América y Estados Unidos.
Los sistemas Alisios, Canoa y OlaLuz tendrán conexión con territorio dominicano y se sumarán a una nueva ramificación del cable Firmina.
Estas infraestructuras formarán parte de Americas Connect, una iniciativa que integra diferentes cables para ampliar la capacidad, confiabilidad y resiliencia de las comunicaciones digitales en el continente.
¿Por dónde se conectará RD?
El sistema Alisios enlazará República Dominicana con Panamá y Chile, creando una ruta entre el Caribe, Centroamérica y Sudamérica.
Mientras tanto, Canoa establecerá una conexión submarina directa entre República Dominicana y Bermuda, ampliando las posibilidades de conexión hacia Norteamérica y Europa mediante su integración con otros sistemas.
El tercer proyecto, OlaLuz, conectará directamente al país con Florida. Esta ruta aportará capacidad adicional entre el Caribe y la costa este de Estados Unidos y funcionará también como una vía alternativa en caso de interrupciones en otras conexiones.
Google también extenderá hasta República Dominicana una ramificación de Firmina, un cable diseñado para conectar diferentes puntos de Norteamérica y Sudamérica.
¿Qué significa esto para República Dominicana?
La llegada de estas conexiones podría tener implicaciones que van mucho más allá de tener un internet más rápido.
Una mayor capacidad de conectividad internacional puede hacer más atractivo al país para centros de datos, empresas de telecomunicaciones, compañías tecnológicas y proveedores de servicios en la nube.
También podría favorecer sectores como el comercio electrónico, los servicios financieros digitales, la inteligencia artificial y las operaciones empresariales que dependen de conexiones internacionales de alta capacidad.
En términos sencillos: mientras más rutas existan para mover datos, mayor capacidad tiene un país para participar en la economía digital global.
El verdadero reto está después del cable
La infraestructura coloca a República Dominicana en una posición interesante dentro del mapa de conectividad del Caribe, pero tener los cables no garantiza por sí solo que lleguen grandes inversiones.
El desafío será aprovechar esa ventaja geográfica y tecnológica para atraer capital, centros de datos, empleos especializados y nuevas empresas, además de lograr que los beneficios de esa infraestructura se traduzcan en mejores servicios y oportunidades para la población.
Si los proyectos avanzan como está previsto, República Dominicana podría convertirse en un punto cada vez más relevante para el intercambio de información entre el Caribe, América Latina y Estados Unidos.
Y ahí está la verdadera apuesta: que los cables que llegan por debajo del mar terminen generando oportunidades sobre tierra.
