AZUA.– La comunidad de Guayacanal, en el municipio de Pueblo Viejo, cuenta desde este sábado con un nuevo espacio para sus estudiantes, tras la entrega del techado de la Escuela Inicial y Básica Javier Antonio Castillo Pérez.
La obra, entregada por la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, beneficiará a 349 estudiantes de los niveles Inicial y Primario y permitirá desarrollar actividades deportivas, culturales, recreativas y comunitarias durante todo el año.
El proyecto fue ejecutado por la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE), con una inversión superior a los RD$38 millones.
Antes de contar con esta infraestructura, el centro educativo no disponía de un espacio cubierto para realizar actividades deportivas y escolares, una limitación que ahora queda atrás con la construcción del nuevo techado.
Durante el acto, el viceministro de Supervisión y Control de la Calidad Educativa, Óscar Amargós, destacó que contar con infraestructura adecuada es parte esencial del derecho a una educación de calidad.
“Esta obra no es solo un techo. Es una declaración de que los niños del sur del país también cuentan”, expresó Amargós.
Un espacio que va más allá de la escuela
El nuevo techado no estará limitado a las actividades académicas. Las autoridades explicaron que la infraestructura puede integrarse a la estrategia Escuela Abierta y Activa, iniciativa que busca aprovechar los centros educativos públicos durante los fines de semana para actividades deportivas, culturales, recreativas y de formación ciudadana.
En ese sentido, el funcionario señaló que el techado crea las condiciones para que este programa pueda llegar también a Guayacanal.
Durante la actividad, la estudiante Wanda Isabel Santana Vásquez valoró la entrega y destacó que el nuevo espacio permitirá a los alumnos practicar deportes, desarrollar sus talentos y fortalecer valores.
También llamó a sus compañeros y a la comunidad a cuidar las instalaciones y utilizarlas de manera responsable.
La jornada concluyó con una oración de bendición realizada por el padre Rafael Cuello, de la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, quien pidió protección para los estudiantes, docentes, familias y residentes de Guayacanal que utilizarán el espacio.
Más que una estructura de concreto y techo, la obra representa para esta comunidad un lugar donde los estudiantes podrán jugar, aprender, compartir y desarrollar sus talentos sin tener que depender de que el clima coopere.
