Una polémica instalación artística fue colocada en el National Mall, en Estados Unidos, donde un grupo de artistas anónimos presentó una estatua del expresidente Donald Trump junto a Jeffrey Epstein, recreando la icónica escena “King of the World” de la película Titanic.
La obra muestra a Epstein en la proa de un barco con los brazos extendidos, mientras Trump lo abraza desde atrás, en una representación que ha sido interpretada como sátira política.
El colectivo responsable se identifica como The Secret Handshake, el mismo que ha realizado otras intervenciones públicas relacionadas con ambos personajes, entre ellas la escultura “Best Friends Forever” instalada en septiembre de 2025, donde aparecen tomados de la mano, y una réplica gigante de un supuesto mensaje de cumpleaños atribuida a Trump, colocada en enero de 2026.
Ante instalaciones anteriores, la Casa Blanca respondió que no es un hecho nuevo que Epstein conociera a Trump, afirmando que el entonces empresario lo expulsó de su club privado años atrás, y calificando las obras como acciones políticas de sus críticos.
La nueva instalación ha generado reacciones divididas en redes sociales y medios, reabriendo el debate sobre los límites del arte político, la libertad de expresión y el uso de espacios públicos para manifestaciones satíricas.
