El gobierno de Irán realizó una demostración pública de su capacidad militar al exhibir el misil balístico Khorramshahr-4 en la Plaza de la Revolución, durante concentraciones progubernamentales nocturnas.
El misil fue transportado en un camión a través del lugar, donde decenas de personas se congregaron a su alrededor, ondeando banderas iraníes y mostrando apoyo al gobierno.
De acuerdo con las características conocidas, el Khorramshahr-4 cuenta con un alcance aproximado de 2,000 kilómetros y una ojiva de gran capacidad, lo que lo posiciona como uno de los sistemas más potentes dentro del arsenal iraní.
El despliegue ocurre en un contexto de alta atención internacional, donde este tipo de exhibiciones suele interpretarse como una señal de fuerza y disuasión.
