Después de tres candidaturas presidenciales sin éxito, Keiko Fujimori logró convertirse en la nueva presidenta de Perú al imponerse en una ajustada segunda vuelta electoral frente a Roberto Sánchez.
La victoria de la líder del partido Fuerza Popular pone fin a una larga búsqueda por llegar al Palacio de Gobierno y abre una nueva etapa en la política peruana, marcada por grandes desafíos en materia de seguridad, economía y gobernabilidad.
La campaña electoral estuvo dominada por un intenso debate sobre el combate a la delincuencia, la recuperación económica y la estabilidad institucional. Fujimori centró su propuesta en fortalecer el orden público, impulsar la inversión privada y promover el crecimiento económico.
Los resultados también evidenciaron la persistente polarización del país, reflejada en una elección altamente competitiva que mantuvo la incertidumbre hasta el cierre del proceso.
Con su triunfo, Perú se incorpora a la lista de países latinoamericanos que en los últimos años han elegido gobiernos identificados con posiciones de derecha, en un contexto regional de importantes cambios políticos.
Keiko Fujimori asumirá la Presidencia con el reto de reducir la polarización, fortalecer la confianza ciudadana y responder a las demandas de una población que reclama mayor estabilidad y mejores condiciones económicas.
