La Sagrada Familia de Barcelona ha alcanzado un nuevo hito histórico este 20 de febrero con la colocación del último brazo de la cruz que coronará la torre de Jesucristo, la más alta del emblemático templo.
Con esta pieza culmina una de las fases más simbólicas del proyecto ideado por Antoni Gaudí, cuya construcción comenzó en 1882 y se ha extendido por más de un siglo.
El templo encara ahora la edificación de su tercera y última fachada, la de la Gloria, considerada la más monumental de todas. Las previsiones apuntan a que en aproximadamente una década podría concluir la obra cumbre del arquitecto catalán, convirtiendo en realidad una visión arquitectónica que ha atravesado generaciones.
Este avance marca un momento clave en la historia de uno de los monumentos más visitados y admirados del mundo, símbolo indiscutible de Barcelona y del modernismo catalán.
