El australiano reconoció el resultado y dijo que asume responsabilidad por lo ocurrido
El tenista australiano Nick Kyrgios, exfinalista de Wimbledon, quedó suspendido provisionalmente del tenis luego de dar positivo por cocaína en un control antidopaje realizado durante su participación en un torneo ATP 250 en Mallorca, en junio.
La Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) confirmó la medida después de que la presencia de la sustancia fuera corroborada mediante análisis realizados en un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).
Kyrgios reaccionó públicamente a la situación a través de sus redes sociales, donde reconoció el resultado y asumió responsabilidad.
El jugador pidió disculpas a su familia, seguidores y patrocinadores, y señaló que no pretende utilizar sus recientes problemas físicos como una excusa para justificar lo sucedido.
Kyrgios habla de sus últimos años
El australiano explicó que las lesiones que ha sufrido durante los últimos dos años han tenido un fuerte impacto en su vida, tanto física como emocionalmente.
Según expresó, aceptar que su carrera podría estar acercándose a su etapa final también ha sido difícil para él.
A pesar de ese contexto, Kyrgios reconoció que sus circunstancias personales no justifican la decisión que tomó.
Como parte de su respuesta, anunció que se mantendrá alejado durante 28 días de las redes sociales y de la vida pública para concentrarse en su recuperación.
¿Cuánto tiempo estará suspendido?
Por el momento, la ITIA no ha establecido públicamente una duración definitiva para la suspensión provisional.
La normativa antidopaje contempla diferentes consecuencias dependiendo de las circunstancias en las que se haya producido la infracción, incluyendo si el consumo ocurrió dentro o fuera de competición.
Kyrgios también tiene derecho a apelar la medida.
El caso abre ahora una nueva etapa en la carrera del australiano, quien en los últimos años ha tenido dificultades para mantenerse activo en el circuito debido a distintas lesiones.
Kyrgios, de 31 años, alcanzó la final de Wimbledon en 2022 y ha sido una de las figuras más mediáticas y controvertidas del tenis internacional.
Su próximo desafío será afrontar el proceso disciplinario y definir qué camino seguirá su carrera dentro del deporte.
