La actividad sísmica continúa generando preocupación en Venezuela. Un sismo de magnitud 4.2 se registró este lunes en el norte del país, afectando nuevamente la misma región que fue golpeada por los devastadores terremotos del pasado 24 de junio.
De acuerdo con la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas, el movimiento telúrico tuvo una profundidad de 2.9 kilómetros y su epicentro se localizó a 10 kilómetros al este de La Guaira, una de las ciudades que sufrió mayores daños durante la emergencia.
El temblor provocó momentos de tensión entre la población, obligando a numerosos residentes a salir de sus viviendas por temor a nuevas réplicas y posibles colapsos estructurales.
Pese a la alarma generada, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó que no se han reportado daños materiales ni personas lesionadas como consecuencia de este nuevo evento sísmico.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la actividad sísmica mientras continúan las labores de recuperación en las zonas afectadas por los terremotos ocurridos la semana pasada, que dejaron un elevado número de víctimas y severos daños a la infraestructura.
Este nuevo movimiento recuerda que la amenaza de las réplicas sigue presente y mantiene en alerta a miles de familias venezolanas que aún intentan recuperarse de la tragedia.
