La crisis provocada por los dos fuertes terremotos registrados en Venezuela continúa dejando un saldo devastador. De acuerdo con el más reciente informe oficial, el número de personas fallecidas aumentó a 3,811, mientras que 16,740 resultaron lesionadas y 17,907 permanecen sin vivienda debido a la destrucción o los daños severos en sus hogares.
Las autoridades informaron que los movimientos telúricos ocasionaron afectaciones en 856 edificaciones, de las cuales 190 quedaron completamente destruidas, lo que ha obligado a miles de familias a permanecer en refugios temporales mientras se realizan las inspecciones técnicas correspondientes.
Las evaluaciones estructurales continúan en distintas comunidades para determinar qué inmuebles pueden ser rehabilitados y cuáles representan un riesgo para sus ocupantes. Para ello, especialistas clasifican las edificaciones según el nivel de daño antes de autorizar su ocupación o disponer otras medidas.
En paralelo, continúan las operaciones de búsqueda, asistencia médica y distribución de ayuda humanitaria con la participación de miles de rescatistas, bomberos, personal de protección civil y brigadas internacionales que colaboran en la atención de la emergencia.
Las autoridades también informaron que miles de personas han recibido atención hospitalaria y apoyo alimentario desde el inicio de la tragedia, mientras avanzan los planes para la reconstrucción de viviendas e infraestructura.
A pesar de los esfuerzos, miles de venezolanos permanecen desplazados y a la espera de una solución definitiva que les permita recuperar la estabilidad tras uno de los desastres naturales más severos que ha enfrentado el país en las últimas décadas.
