El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, denunció que el ataque masivo nocturno lanzado por las fuerzas rusas, con más de 650 drones y más de 30 misiles, constituye una señal clara de que Moscú no ha cambiado sus prioridades en el conflicto.
En un mensaje difundido en redes sociales, Zelensky lamentó que el bombardeo se produjera en vísperas de Navidad, cuando la población busca seguridad y reunirse con sus familias, y en medio de negociaciones orientadas a poner fin a la guerra. “Putin todavía no puede aceptar que tiene que dejar de matar”, afirmó, señalando que la presión internacional sobre Rusia sigue siendo insuficiente.
El mandatario detalló que al menos tres personas murieron, incluyendo una mujer en la región de Kiev, una persona en Jmelnitski y un niño de cuatro años en Zhitomir, tras impactos de drones en zonas residenciales. Indicó que al menos trece regiones del país fueron atacadas y que el objetivo principal fue el sector energético y la infraestructura civil, afectando la vida cotidiana de millones de ciudadanos.
Zelensky insistió en la necesidad urgente de mantener y reforzar el apoyo internacional, especialmente en defensa aérea, financiamiento para la adquisición de armamento y suministro de equipos energéticos. “Debemos seguir comprometidos con la protección de la vida para lograr finalmente la paz”, expresó.
Por su parte, la primera ministra Yulia Sviridenko calificó el ataque como “deliberado y cínico”, señalando que las regiones occidentales han sido las más afectadas. Las autoridades informaron que se aplican cortes programados de electricidad mientras continúan los trabajos de reparación y se restablece la estabilidad del sistema energético nacional.
