La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, durante un operativo militar, ha sumido a México en una jornada de alta tensión marcada por violencia y bloqueos en al menos siete estados del país.
El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, tenía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Tras confirmarse su muerte, se registraron incendios de vehículos, bloqueos en importantes vías y enfrentamientos armados en distintas regiones. En Guadalajara, capital del estado de Jalisco, pasajeros del aeropuerto vivieron momentos de pánico al escuchar detonaciones y observar columnas de humo elevándose en distintos puntos de la ciudad.
El acontecimiento marca la primera gran ofensiva de la presidenta Claudia Sheinbaum contra el crimen organizado, en un contexto de presión internacional, particularmente desde Washington bajo la administración de Donald Trump, que ha insistido en endurecer las acciones contra los cárteles.
Analistas advierten que la muerte de “El Mencho” podría generar reacomodos internos dentro del CJNG y disputas violentas por el control territorial, elevando el riesgo de una escalada en los próximos días.
México entra así en una fase decisiva en su lucha contra el narcotráfico, mientras las autoridades intentan contener la reacción de una de las organizaciones criminales más poderosas del continente.
