Las primeras horas del gobierno del presidente Nasry Asfura estuvieron marcadas por un giro estructural en la administración pública, con el inicio formal de la juramentación de los primeros ministros que conformarán su gabinete.
Tras su investidura en el Congreso Nacional, Asfura anunció que el proceso de designaciones continuaría en Casa Presidencial, confirmando que varios funcionarios clave ya asumieron el compromiso legal de sus cargos. Este movimiento ha sido observado de cerca por sectores políticos y empresariales, que valoran la estabilidad institucional como un factor determinante para la economía hondureña.
Entre las primeras juramentaciones figura Sulmy Ortez, designada como ministra de Gobernación, Justicia y Descentralización, quien tendrá a su cargo la coordinación de políticas internas y la supervisión de la administración municipal. En el ámbito diplomático, Mireya Agüero de Corrales regresa como ministra de Relaciones Exteriores, con el objetivo de fortalecer las relaciones internacionales y atraer inversión extranjera.
La política fiscal estará bajo la responsabilidad de Emilio Hernández Hércules, quien liderará una estrategia de austeridad y control presupuestario en un contexto económico complejo.
Uno de los ejes centrales del nuevo gobierno es la promesa de reducir el número de instituciones estatales de 113 a 74, con la finalidad de optimizar el uso de los recursos públicos y priorizar sectores esenciales como la salud, la educación y la seguridad.
Las autoridades hondureñas indicaron que la conformación de este gabinete inicial marca el inicio de la consolidación del equipo que ejecutará las políticas públicas durante los próximos cuatro años, mientras el proceso de transición continúa con nuevas designaciones en los días venideros.
