Al menos 34 personas han muerto en Estados Unidos como consecuencia de la poderosa tormenta invernal que durante la última semana ha cubierto de nieve y hielo amplias zonas del país, según el balance más reciente de las autoridades estatales. El fenómeno, calificado como “monstruoso” por el Servicio Meteorológico Nacional, se extiende desde Texas y Arkansas hasta Nueva York y Massachusetts.
Entre las víctimas se registran muertes por exposición al frío extremo, accidentes de tráfico, caídas en estanques congelados y atropellamientos por quitanieves. En Nueva York, ocho personas fueron halladas sin vida en exteriores, informó el alcalde Zohran Mamdani, mientras continúan las investigaciones para determinar las causas exactas.
Más de 550,000 hogares permanecen sin electricidad, principalmente en Tennessee, Mississippi y Kentucky. El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, advirtió que permanecer a la intemperie por solo diez minutos puede provocar congelación o hipotermia.
Las autoridades han declarado estado de emergencia en al menos diez estados, con evacuaciones hacia refugios climatizados, suspensión de clases y cierres de carreteras. El Servicio Meteorológico mantiene alertas desde Texas hasta Pensilvania y advierte que nuevas tormentas podrían impactar el país el próximo fin de semana, mientras equipos de rescate y brigadas eléctricas continúan trabajando en condiciones extremas.
La situación sigue siendo crítica y las autoridades insisten en evitar desplazamientos innecesarios y buscar refugio seguro ante la persistencia del frío extremo.
