SANTO DOMINGO.– El Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA) y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) avanzan en una agenda conjunta para ampliar el acceso a la educación tecnológica, fortalecer las carreras STEM y desarrollar nuevas oportunidades de formación en inteligencia artificial en República Dominicana.
La iniciativa busca conectar la formación técnica con la universitaria y responder a una realidad que ya está cambiando el mercado laboral: la tecnología y la inteligencia artificial están entrando prácticamente en todas las profesiones.
Durante un encuentro realizado en la sede principal del ITLA, el rector de esa institución, Jimmy Rosario Bernard, planteó la necesidad de democratizar el acceso a la formación tecnológica para que más ciudadanos puedan aprovechar las oportunidades de la economía del conocimiento.
“La idea no es crear un millón de expertos en IA, sino que un millón de dominicanos —profesores, abogados, médicos, empresarios— hagan mejor lo que ya hacen, apoyados en la inteligencia artificial”.
La visión plantea un punto importante: la inteligencia artificial no tiene que ser exclusiva de quienes estudian programación o carreras tecnológicas.
Un médico puede utilizar herramientas de IA para determinados procesos de su trabajo; un abogado puede apoyarse en ellas para organizar información; un profesor puede utilizarlas como herramienta educativa y un empresario puede incorporarlas para mejorar procesos.
Un puente entre el ITLA y la universidad
Uno de los aspectos abordados durante la reunión fue la profundización del modelo 2+2, mediante el cual los tecnólogos egresados del ITLA pueden continuar su formación y acceder a carreras de grado en la UASD.
La propuesta busca que los estudiantes tengan una ruta más clara para avanzar desde una formación tecnológica especializada hacia una carrera universitaria.
Además, ambas instituciones contemplan extender el concepto UASD-ITLA hacia los centros regionales, con el objetivo de aprovechar infraestructura existente y acercar la formación tecnológica a estudiantes de diferentes zonas del país.
Esto podría ampliar las oportunidades para jóvenes que, por razones económicas o geográficas, tienen mayores dificultades para trasladarse a Santo Domingo en busca de formación especializada.
IA, ciberseguridad y automatización
La inteligencia artificial es solo una parte de la agenda.
Las instituciones también identificaron como áreas prioritarias la automatización, la ciberseguridad y otras tecnologías emergentes, campos que están adquiriendo cada vez mayor importancia para las empresas y el mercado laboral.
La apuesta apunta a fortalecer las competencias tanto de estudiantes como de docentes y profesionales, de manera que puedan adaptarse a los cambios tecnológicos que están transformando diferentes sectores productivos.
En representación de la UASD participaron Rosel Fernández, vicerrectora Docente, en representación del rector magnífico Jorge Asjana David; Maribel Lorenzo, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales; Carlos Félix Sánchez, decano de la Facultad de Ciencias, y Zoila Anitza Gutiérrez, decana de la Facultad de Artes, junto a otros representantes académicos.
¿Por qué esto importa?
La discusión sobre inteligencia artificial muchas veces se queda en la tecnología misma: qué puede hacer, qué trabajos puede cambiar o qué herramientas están disponibles.
Pero detrás hay una pregunta más importante: ¿quiénes tendrán acceso al conocimiento necesario para utilizarla?
La alianza entre ITLA y UASD apunta precisamente hacia ese desafío.
Si la formación tecnológica llega a más estudiantes y profesionales, la IA puede convertirse no solamente en una herramienta para crear nuevos empleos, sino también en un recurso para mejorar la productividad de quienes ya están trabajando.
Para República Dominicana, esto tiene una dimensión económica importante.
Empresas de servicios, zonas francas, industrias, bancos, comercios y emprendimientos necesitan cada vez más personas capaces de trabajar con tecnología, analizar información, automatizar procesos y utilizar herramientas digitales.
Por eso, formar talento tecnológico no es solamente un tema educativo: también es una apuesta por la competitividad del país.
El reto ahora será convertir esta articulación entre las dos instituciones en programas concretos que permitan que más dominicanos tengan acceso a esa formación y puedan utilizar la tecnología para abrirse camino en la economía que viene.
