Estados Unidos lanzó un ataque sorpresa en territorio venezolano que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La operación fue confirmada por funcionarios estadounidenses y anunciada públicamente por el presidente Donald Trump.
La misión estuvo a cargo de la Delta Force, oficialmente conocida como el Primer Destacamento Operacional de las Fuerzas Especiales Delta, una unidad de élite especializada en operaciones de alto riesgo como rescates de rehenes, contraterrorismo y capturas de objetivos de alto valor.
El comando actuó en la oscuridad de la madrugada, irrumpiendo en la residencia fortificada donde Maduro dormía, superando puertas blindadas y un fuerte esquema de seguridad reforzado con guardaespaldas extranjeros. La operación, ejecutada con precisión quirúrgica, recuerda a intervenciones históricas de esta unidad en Irak, Somalia y Medio Oriente.
La Delta Force ha participado en algunos de los episodios militares más decisivos de las últimas décadas: la captura de Sadam Husein en 2003, operaciones contra el ISIS, la persecución de Pablo Escobar, la captura de Manuel Noriega y la misión que acabó con el líder del ISIS Abu Bakr al Bagdadi en 2019.
Su existencia, aunque oficialmente clasificada, es un “secreto a voces” dentro del aparato militar estadounidense. Entrenados para operar sin margen de error, sus miembros son considerados entre los soldados mejor preparados del mundo.
