Irán confirmó oficialmente la muerte de su líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, tras los bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel, en medio de la escalada militar en la región.
La televisión estatal iraní y la agencia IRNA confirmaron el fallecimiento, mientras que la Guardia Revolucionaria Islámica expresó en un comunicado que “hemos perdido a nuestro gran líder y lo lloramos”, calificando su muerte como un “martirio”.
La prensa oficial de Teherán informó además el deceso de cuatro familiares de Jameneí y anunció la declaración de 40 días de luto nacional.
En el mismo comunicado, la Guardia Revolucionaria condenó lo que describió como “actos criminales y terroristas” cometidos por el Gobierno estadounidense y el “régimen sionista”, advirtiendo que habrá represalias.
El sábado, el presidente Donald Trump había anunciado la muerte del líder iraní y llamó al pueblo de Irán a “recuperar” su país tras décadas de régimen clerical.
Tras la confirmación oficial, el ayatolá Alireza Arafi fue nombrado miembro de un consejo de liderazgo interino, junto al presidente y el jefe del poder judicial, que asumirá el mando hasta la elección de un nuevo líder supremo.
Ciudadanos iraníes salieron a las calles para despedir a Jameneí, en medio de una creciente tensión regional que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
