La historia, como la moda, siempre encuentra la forma de volver con elegancia. Y esta vez lo hace a su punto de origen. La Ciudad Colonial de Santo Domingo se transforma en escenario, pasarela y homenaje al celebrar los 60 años de la casa Óscar de la Renta, en un evento que marca un hito para la moda y la cultura dominicana.
Por primera vez, la firma eligió República Dominicana, tierra natal del diseñador, para conmemorar uno de sus aniversarios más importantes, presentando su colección Pre-Otoño 2026 en un desfile especial en la Fortaleza Ozama, acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional. La noche continúa con una gala inmersiva producida por David Monn, con cinco ambientes artísticos inspirados en residencias emblemáticas de Óscar de la Renta en el país, bajo la producción ejecutiva de Rodolfo Madera.
Fiel a su ADN artístico, la casa llevó la celebración más allá del vestuario. Seis obras originales de la artista británica Maxine Hart, inspiradas en paisajes dominicanos como el Alcázar de Colón, la Calle El Conde, la Fortaleza Ozama y el Caribe oriental, fueron convertidas en estampados que dan vida a la colección. Arte que no se cuelga: arte que se viste.
Como antesala, la apertura de una boutique temporal en la Casa del Diseñador, junto a Casas del XVI, permitió el acceso exclusivo a piezas especiales durante estos días.
Más que una celebración de moda, este regreso es un gesto de identidad y reconocimiento. Óscar de la Renta no solo vuelve a casa con sus diseños, sino que reafirma que la cultura dominicana puede ocupar escenarios globales sin perder su esencia. Cuando una casa de moda de esta magnitud elige la Ciudad Colonial como pasarela, el mensaje es claro: nuestro patrimonio no solo se conserva, también se proyecta.
Aquí, la moda no pasa… trasciende.
