San Cristóbal fue mucho más que el lugar de nacimiento de Trujillo.
Fue uno de los centros simbólicos de poder de la dictadura.
Desde aquí se construyó parte del aparato político, militar y psicológico que controló al país durante 31 años.
Y paradójicamente, también fue hacia San Cristóbal donde Trujillo se dirigía la noche en que fue ajusticiado.
La historia está conectada con esta provincia de una manera imposible de ignorar.
Entonces, ¿por qué San Cristóbal no tiene todavía un espacio moderno, serio e impactante donde se explique esa etapa de la historia dominicana?
Un museo no es glorificar el pasado: es entenderlo
Uno de los mayores errores cuando se habla de crear espacios históricos sobre dictaduras es pensar que recordar significa admirar.
Y no es así.
Alemania no olvidó el nazismo.
Lo convirtió en memoria educativa.
Argentina transformó antiguos centros de tortura en espacios de conciencia histórica.
Chile hizo lo mismo con la memoria de la dictadura militar.
Porque enfrentar el pasado también es una forma de proteger el futuro.
La República Dominicana necesita un lugar donde las nuevas generaciones comprendan:
y por qué la democracia nunca debe darse por garantizada.
qué fue vivir bajo censura,
cómo operaba el miedo,
cómo se perseguía a los opositores, y porque la democracia nunca debe darse por garantizada.
