La divulgación de nuevos archivos relacionados con Jeffrey Epstein ha reavivado una de las polémicas más persistentes de la cultura contemporánea. Documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan una serie de correos electrónicos enviados por Soon‑Yi Previn, esposa del cineasta Woody Allen, en los que criticó duramente el movimiento #MeToo.
Los mensajes, intercambiados entre 2016 y 2018, muestran que Previn mantuvo contacto regular con Epstein incluso años después de que este fuera condenado por prostitución de menores en Florida. En esa correspondencia, expresó escepticismo frente a las denuncias públicas de abuso sexual y llegó a afirmar que el movimiento había ido “demasiado lejos”.
Los documentos también incluyen comentarios de Previn sobre casos mediáticos de abuso y figuras vinculadas al #MeToo, así como críticas al impacto del trabajo periodístico de Ronan Farrow, hijo de Mia Farrow y Allen, cuyas investigaciones impulsaron la caída de Harvey Weinstein y dieron proyección global al movimiento.
La publicación forma parte de una amplia entrega de archivos ordenada por ley, tras la presión social y política para esclarecer los vínculos del financiero con figuras influyentes. Aunque los correos no constituyen cargos criminales, su contenido ha generado un nuevo debate público sobre poder, cultura, silencio y las reacciones frente a las denuncias de abuso en la industria del entretenimiento.
