El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país espera mantener la supervisión directa de Venezuela durante un período prolongado, mientras avanza en la reconstrucción del sector petrolero del país sudamericano. Además, dejó abierta la posibilidad de viajar a Venezuela en el futuro, bajo control estadounidense.
“Creo que en algún momento será seguro”, expresó Trump durante una extensa entrevista concedida a The New York Times desde la Oficina Oval. El mandatario sostuvo que el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, conformado por exaliados del ahora detenido Nicolás Maduro, “nos está dando todo lo que consideramos necesario”.
Al ser consultado sobre cuánto tiempo permanecerá Estados Unidos al mando político y económico del país, Trump respondió: “Solo el tiempo lo dirá”, aunque luego precisó que sería “mucho más tiempo” de lo inicialmente previsto. El presidente indicó que Washington planea reconstruir Venezuela “de una manera muy rentable”, utilizando el petróleo como eje central del plan. “Vamos a usar petróleo, y vamos a tomar petróleo”, afirmó.
Las declaraciones se producen horas después de que el secretario de Estado Marco Rubio presentara ante el Congreso un plan de tres fases que contempla la toma de control de la venta del crudo venezolano por tiempo indefinido. Trump ya había anunciado que EE. UU. obtendría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, actualmente bajo sanciones.
Durante la entrevista, Trump celebró el éxito de la operación militar que derivó en la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, revelando que siguió de cerca el entrenamiento de las fuerzas especiales, incluso con la construcción de una réplica a escala real del complejo fortificado en Caracas en una base militar de Kentucky.
El mandatario evitó comprometerse con un calendario electoral para Venezuela y tampoco aclaró bajo qué circunstancias podría ordenar el despliegue de tropas estadounidenses en territorio venezolano. No obstante, insistió en que los aliados del antiguo régimen están cooperando activamente con Washington, pese a su retórica pública.
Las declaraciones de Trump refuerzan la idea de una presencia prolongada de Estados Unidos en Venezuela, con implicaciones profundas para la soberanía, la geopolítica regional y el futuro político del país sudamericano.
