El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, generó una fuerte reacción en redes sociales tras publicar un mensaje en el que defiende el proceso judicial contra cientos de presuntos miembros de pandillas detenidos en el país.
En su declaración, el mandatario rechazó que los acusados sean considerados “civiles” o “inocentes”, afirmando que se trata de individuos responsables de delitos graves como asesinatos, violaciones, secuestros y extorsión.
Bukele sostuvo que los 486 imputados son líderes de estructuras criminales y que el proceso no solo aborda delitos individuales, sino más de 47,000 crímenes atribuidos a estas organizaciones, incluyendo más de 29,000 homicidios.
Asimismo, defendió el enfoque del llamado “juicio masivo”, señalando que se basa en el principio de “responsabilidad de mando”, el cual comparó con el aplicado en los Juicios de Núremberg en Europa.
Las declaraciones del mandatario han intensificado el debate internacional, con sectores que respaldan su estrategia de seguridad por los resultados en la reducción de la criminalidad, mientras otros expresan preocupación por posibles violaciones a los derechos humanos y garantías procesales.
El tema continúa generando reacciones en la opinión pública y organismos internacionales.
