Ghislaine Maxwell, quien cumple una condena de 20 años en una prisión federal en Texas por su rol en la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein, se negó este lunes a declarar durante su comparecencia, acogiéndose a la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que protege contra la autoincriminación.
A través de su abogado, Maxwell señaló que estaría dispuesta a ofrecer un testimonio “completo” sobre las relaciones de Epstein con figuras de alto perfil, incluidos Donald Trump y Bill Clinton, pero únicamente si se le garantiza inmunidad penal. Según la defensa, Maxwell podría explicar por qué ambos expresidentes “son inocentes de cualquier delito”.
Hasta el momento, no se ha confirmado si las autoridades concederán dicha inmunidad. La negativa a declarar mantiene abiertas las interrogantes sobre uno de los casos más polémicos de los últimos años y vuelve a poner bajo la lupa a la élite política y empresarial vinculada al entorno de Epstein.
