El conflicto entre Irán y Estados Unidos podría ampliar su alcance geográfico si las hostilidades vuelven a escalar.
De acuerdo con información publicada por el Financial Times, fuentes cercanas al régimen iraní señalaron que Teherán ha evaluado posibles ataques contra objetivos militares estadounidenses en Europa como parte de sus opciones de respuesta ante una eventual nueva ofensiva de Washington.
Entre los lugares mencionados figuran Bulgaria y Chipre, donde existen instalaciones militares utilizadas por Estados Unidos o países aliados.
Según el reporte, Bulgaria autorizó recientemente el uso de la base aérea de Bezmer para aviones estadounidenses de reabastecimiento, mientras que una base aérea británica en Chipre fue atacada por un dron en marzo.
Irán también habría considerado atacar infraestructura submarina
Las fuentes citadas por el medio británico indicaron que las fuerzas iraníes también habrían estudiado, por separado, la posibilidad de atacar cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz en caso de una nueva escalada.
El estrecho es una zona estratégica para el comercio y el transporte energético mundial, por lo que cualquier acción que afecte su infraestructura podría tener consecuencias que trasciendan el conflicto entre ambos países.
Teherán y Washington mantienen posiciones enfrentadas
El reporte señala que dentro del régimen iraní existe una creciente percepción de que una nueva confrontación militar podría ser cuestión de tiempo.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que no existen conversaciones ni diálogos en curso o programados con Teherán, según las declaraciones citadas en el informe.
La tensión aumenta mientras permanecen estancadas las negociaciones relacionadas con la reapertura del estrecho de Ormuz.
¿Qué tan real es la amenaza para Europa?
Expertos consultados por el Financial Times consideran que la capacidad iraní para alcanzar objetivos en Europa constituye una amenaza real, aunque limitada.
El investigador Sidharth Kaushal, del Royal United Services Institute, señaló que Irán dispone de misiles balísticos de alcance medio capaces de alcanzar determinados objetivos en el sur y sureste de Europa, aunque su efectividad disminuye a mayores distancias.
Irán ya ha demostrado anteriormente su intención de atacar objetivos ubicados fuera de su entorno inmediato. El reporte recuerda episodios en los que fuerzas iraníes han intentado alcanzar instalaciones militares estadounidenses a larga distancia.
Un escenario que mantiene en alerta a Europa
Las advertencias no significan que un ataque iraní contra territorio europeo vaya a producirse. Se trata, según las fuentes citadas por el medio británico, de opciones que estarían siendo evaluadas por Teherán ante distintos escenarios de escalada.
Precisamente por eso, el desarrollo de la situación es seguido con atención por Estados Unidos y sus aliados europeos.
El punto central es que un nuevo enfrentamiento directo entre Washington y Teherán podría dejar de estar limitado a Medio Oriente y generar consecuencias sobre instalaciones militares, infraestructura estratégica, comercio y seguridad internacional.
