Las autoridades de Japón activaron protocolos de seguridad tras el fuerte terremoto que sacudió la costa noreste del país, alertando sobre la posible llegada de un segundo tsunami en las próximas horas.
Las alertas se concentran especialmente en las prefecturas de Iwate y Hokkaido, donde se han tomado medidas preventivas, incluyendo la suspensión de varios servicios del tren bala como parte de las acciones para garantizar la seguridad de la población.
Las autoridades han reiterado el llamado a mantenerse alejados de las zonas costeras y evitar cualquier masa de agua de gran tamaño, en un esfuerzo por prevenir tragedias.
Estas medidas responden a la experiencia vivida tras el devastador Terremoto y tsunami de Japón de 2011, que dejó miles de víctimas mortales y marcó un antes y un después en la gestión de emergencias en el país.
El gobierno continúa monitoreando la situación mientras los equipos de emergencia se mantienen desplegados en las zonas de riesgo.
