El Gobierno de Venezuela advirtió este lunes que el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a buques petroleros sancionados que entren o salgan del país tendrá un impacto directo en el suministro energético mundial y aumentará la inestabilidad de los mercados internacionales.
La advertencia fue contenida en una carta del presidente Nicolás Maduro a la comunidad internacional, leída por el canciller Yván Gil, en la que se denunció el “secuestro y robo de dos buques en altamar” con aproximadamente cuatro millones de barriles de petróleo venezolano. El documento calificó estas acciones como “actos de agresión” y sostuvo que la energía “no puede convertirse en un arma de guerra ni en un instrumento de coerción política”.
Maduro alertó que tolerar el uso unilateral de la fuerza, la piratería y el saqueo de recursos de Estados soberanos podría llevar al mundo a un escenario de confrontación global de consecuencias imprevisibles, y afirmó que las acciones de EE. UU. representan una amenaza directa al orden jurídico internacional y a la seguridad global.
El bloqueo, ordenado la semana pasada por la administración estadounidense, busca cortar la principal fuente de ingresos de Caracas. Según datos marítimos citados por Reuters, la carga de tanqueros en Venezuela cayó a mínimos, mientras varios buques suspendieron o revirtieron su navegación. En paralelo, los futuros del crudo Brent y WTI registraron alzas superiores al 2 %.
La misiva también cuestiona el despliegue militar estadounidense en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico, calificándolo como una amenaza directa del uso de la fuerza, y condena ataques del Pentágono a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico que, según Caracas, han dejado más de 100 civiles muertos.
